El documento firmado por Ricardo Bonilla, ministro de Hacienda, y por Andrés Camacho, ministro de Minas y Energía, establece el mecanismo diferencial para la estabilización de precios para los grandes consumidores. “Es decir, todos aquellos que tienen una operación logística especial y consumen más de 20.000 galones mensuales”, explicó Bonilla.
El ministro aclaró que el incremento no aplica en las bombas de gasolina ni en los distribuidores minoristas, pues los grandes consumidores le compran directamente a los mayoristas.
Las carteras de Hacienda y de Minas y Energía establecerán la regulación para implementar este mecanismo diferencial de estabilización de precios. El decreto entrará en vigencia en 45 días.
El Fondo de Estabilización del Precio de los Combustibles (FEPC) terminó 2022 con un déficit de $37 billones que, si no se resolvía, se tendría que asumir con el Presupuesto General. El Gobierno de Gustavo Petro ya ajustó el precio de la gasolina, pero el gran pendiente todavía es el ajuste en el diésel. En 2023 el déficit del FEPC fue de $15,2 billones y este año cerraría en $12 billones, que le correspondería exclusivamente al ACPM, según las cuentas del Ministerio de Hacienda.
De acuerdo con esta cartera, los grandes consumidores ya están identificados y son “empresas que tienen su propia logística, que no van a las bombas. Y se encuentran principalmente en sectores como la producción de cemento, la minería, las explotaciones de petróleo y carbón y el sector de la caña; en este último no tiene que ver con la producción de azúcar o el etanol, sino con el funcionamiento de los trenes cañeros”, aseguró Bonilla.
Los grandes consumidores representan el 5 % del consumo total de ACPM, la medida cobija a 150 empresas. Según los cálculos de Hacienda, la medida se traduce en un ahorro de $50.000 millones mensuales.






